Los 9 grandes mitos de la dieta

Revelando los grandes mitos de la dieta

Quieres saber cuales son los grandes mitos de la dieta?

Quédate con nosotros y presta mucha atención.

Los primeros meses del año y cuando se acerca el verano se convierten en meses intensivos de dietas, pero cuando hacemos las cosas por nuestra cuenta podemos llegar a hacer más daño que bien.

Por eso platicamos con Marybel Yáñez, nutrióloga de Sonrisa Natura, quien nos explicó lo que debemos hacer (y lo que no) para bajar de peso.

Cuáles son algunos grandes mitos de la dieta?

 

Qué pasa cuando dejamos o terminamos la dieta?

Que hay rebote, ese es el principal. No hay rebote, uno regresa a los malos hábitos. Ese es el más importante.

Otro es que hay que hacer dietas relámpago y que son muy buenas. No son buenas en ningún aspecto porque lo que pierdes es principalmente músculo. La gente que se la vive a dieta pierde mucho músculo, y esto no permite que bajen de peso. A la larga tu metabolismo se hace más lento y puede resultar en una falta de nutrimientos.

 

Qué es lo peor que podemos hacer cuando estamos tratando de bajar de peso?

Creer que matándote de hambre vas a bajar de peso. Que consumamos menos calorías de las que debamos de consumir, porque puede ser un gran error. Agarrar la dieta de una amiga es muy malo porque, ¿quién dijo que esas calorías son las que tú necesitas? Un nutriólogo le quita 500 calorías a lo que estabas comiendo regularmente.

La doctora nos explicó que al tomar la dieta de otra persona podemos terminar consumiendo muchas menos calorías, lo que resulta en antojos y cansancio, o más de las que necesitas lo que puede resultar contraproducente para la dieta.

“Uno de los grandes errores es querer bajar rápido, hacer dietas demasiado estrictas. Si yo hago ejercicio y quiero hacer la misma dieta que mi amiga que no hace nada, no me va a funcionar”.

 

Qué es lo más importante que debemos recordar cuando tratamos de bajar de peso?

Cuando estamos bajando de peso las reglas básicas son: tomar mucha agua, no saltarse comidas y que cada 3 o 4 horas el cuerpo necesita gasolina. Si no se la doy la toma del músculo.

Esto se traduce en flacidez.

 

Qué podemos hacer cuando uno de nuestros hijos tiene sobrepeso?

El sobrepeso no se diagnostica con el peso nada más, se diagnostica con la cantidad de grasa que tiene nuestro cuerpo. La única manera de saber si lo tiene es llevándolo al nutriólogo.

Sobrepeso es la cantidad de grasa que tiene nuestro cuerpo de más. Esto sería lo primero que hay que hacer.

La doctora nos explicó también cómo trabaja ella con los niños.

“Dieta es todo lo que comemos en un día, es importante enseñarle a los niños cuáles son las porciones adecuadas, determinar exactamente las calorías que el niño necesita, porque alguien lo está sobrealimentando. En base a eso enseñarle qué sí puede comer, cómo puede balancear, incluso hay que enseñarles cómo pecar. Le creas más conciencia. Visitar al nutriólogo es orientación”.

 

Cómo podemos evitar que los niños consuman alimentos poco nutritivos cuando no los vemos?

Haciéndoles conciencia.

Si tengo un niño de 8 años que está bajando la grasa de su cuerpo necesita más o menos 20 gramos de grasa al día.

Le digo:

“Tú debes comer 20 gramos de grasa al día, y puedes comer 5 gramos de grasa de ‘pecado’ a la semana, ¿qué va a ser?”.

Marybel, que estudió Nutrición Pediátrica en el Centro de Estudios Superiores de la Universidad de Cádiz en Barcelona, España, considera que los niños son responsables y pueden leer las etiquetas de lo que consumen, además de dar un reporte honesto semanal de en qué se gastaron su “pecado”.

 

Llevar a un niño al nutriólogo no se puede convertir en una obsesión por el peso que resulte en un desorden alimenticio?

Cuando usamos palabras como “estás gordo, ya bájale”, ese tipo de señales sí son las que dañan. Pero cuando tú en convivencia familiar lo haces consiente y hacen el ejercicio de comentar lo que se está balanceando, eso es educación.

La doctora nos habló acerca de cómo los niños desarrollan su preferencia por lo dulce y lo salado. Desde la infancia si el niño recibe su fruta con azúcar agregada es muy probable que los vegetales, que son más insípidos, no se los quiera comer.

“Normalmente empiezan comiendo verduras y frutas, pero vamos a suponer que la mamá le da una papilla de manzana pero decide ponerle azúcar porque está muy ácida. Los demás alimentos que son más insípidos como la calabaza no le van a gustar porque tú le formaste una preferencia por lo dulce. Un postrero o un salado se forma en el primer año de vida”.

Y continuó, “Si tu preocupación es nutrirlo desde el embarazo debes estar al pendiente, porque en el primer año de vida se forma el paladar. Llévalo al nutriólogo desde el primer año para que te asesoren con las papillas”.

 

Cómo podemos comer de forma balanceada si no tenemos tiempo de preparar comida?

Balancear es tener mis 3 grupos de alimentos en mis 3 comidas principales y nunca pasarme de ningún grupo. A groso modo debemos tratar de guardar la misma proporción. Si me como un pozole el maíz sería mi carbohidrato, el pozole sería mi proteína, etc. Pero si yo le empiezo a meter tostadas, refresco y postre… Ahí el pozole me engordó no por el pozole, sino por los elementos aislados.

Lo más recomendable es seguir esta regla: tengamos verduras y frutas ya picadas desde el domingo, se vale comprar bolsas de lechuga que ya está preparada. Los carbohidratos todos los encontramos en la alacena.

Por eso uno es adicto al carbohidrato, porque no necesitas prepararlos.

Ahí están las papas, las galletas, las tostadas, todo esto lo puedo integrar con mi grupo verde y a su vez agregar una proteína. Si no la puedo preparar la puedo encontrar en la calle. Saber en dónde vamos a comer y qué grupo nos falta es lo importante.

 

De qué tamaño deben ser las porciones?

Al menos una vez en la vida debemos ir al nutriólogo porque nosotros comemos en relación a la comida que nos dieron nuestros papás, que nos sirvieron de acuerdo a los platos que les regalaron el día de su boda.

¿Cómo saber mi porción?

Acudir al nutriólogo que me calcule las calorías que necesito.

 

Con qué es con lo que debemos tener más cuidado?

Las bebidas es un tema muy importante en México.

En el país el 50% de las calorías que consumimos es a través de las bebidas. Es uno de los grandes errores. Algo de lo que nosotros hacemos en Sonrisa Natura es eso, educar acerca de las bebidas. Uno de los grandes mitos son los jugos. Las bebidas se dividen en tres grupos:

1. Las bebidas que son libres son aquellas que no tienen calorías, refrescos light, bebidas sin azúcar y agua para café o té. Toda estas que se pueden pintar, pero no llevan fruta como tal ni azúcar.

2. Bebidas que son 100% jugo como los de Sonrisa Natura, que no llevan azúcar añadida. Podemos incluirlo como parte de nuestro plato de alimentos (sustituir la fruta).

3. El último sector son aquellas que no deberíamos incluir más de una vez a la semana. Todos aquellos jugos con azúcar añadida que no conservan ningún nutrimento, refrescos y bebidas alcohólicas.

 


Loading...

No hay comentarios

Dejar una respuesta