Síndrome de la rodilla del corredor: Cintilla iliotibial

No hay un dolor que preocupe más a los deportistas que uno en la rodilla. No importa si es amateur o profesional siempre es un llamado de atención de que algo no está bien y hay que parar para conocer las razones de la dolencia.

Luego comenzar a tratar para evitar una lesión mucho mayor. La cintilla iliotibial  o síndrome de la rodilla del corredor es más común (1) de lo que se cree y hay que prestarle mucha atención.

La rodilla es una zona muy delicada del cuerpo. Sostiene la mayor cantidad de peso y cuando se le exige o se realizan malos movimientos los problemas comienzan a aparecer y hay que parar.

No hay de otra.

Incluso en ocasiones puede llegar a producirse una inflamación sin que haya ningún tipo de dolor y allí es el momento de tomarse un descanso.

El síndrome de la rodilla del corredor es muy común. Ni siquiera está relacionado con la ejecución de un mal movimiento. Puede ser hasta genético, por lo que es inevitable sentirlo cuando eres una persona que realiza ejercicios de forma activa.

También es posible comenzar a padecerlo a raíz de un golpe en la rodilla directamente.

Cuando se realiza un esfuerzo físico el dolor y la inflamación comienzan a aparecer. No creas que por ello debes parar en seco y más nunca podrás hacer alguna rutina como trotar o correr.

No hay que ser tan drásticos.

Lo que sí debes saber es que hay que parar y seguir un tratamiento.

Cuando aparece un dolor en la rodilla siempre hay que visitar a un especialista. Se recomienda un traumatólogo para que haga todas las pruebas pertinentes. Una vez conocido todo el diagnóstico debes seguir al pie de la letra el tratamiento que asignen. Así como una serie de ejercicios para fortalecer la zona y así evitar que el dolor pueda volver a aparecer.

cintilla iliotibial
Foto: Cortesía Pixabay

Qué es el Síndrome de la Cintilla iliotibial?

El síndrome de la cintilla iliotibial (2) se debe a que el ligamento que va desde la pelvis a la rodilla se tensa demasiado y roza con el fémur lo que comienza a ocasionar dolor no solo en la rodilla, sino que en muchas ocasiones también se presenta en la cadera e incluso en toda la pierna en general.

Esto puede resultar muy molesto, porque te va a impedir realizar algún movimiento.

Cuando se presenta este dolor es porque ese ligamento se ha inflamado en lo interno y comienza a rozar con el fémur lo que produce el dolor que puede ser muy intenso al momento de flexionar las rodillas o cuando vas a realizar las zancadas o alguna de sus variaciones (3) y es imposible continuar.

No quieras hacer el valiente y seguir, ya que puedes producir una lesión mayor.

cintilla iliotibial
Foto: Cortesía Pixabay

Recuerden que la rodilla está unida a los demás huesos por los ligamentos y el tendón de la rótula.

Normalmente cuando se produce cualquiera de estas dolencias es porque hay un problema precisamente en esta zona del cuerpo ya que no está alineada.

En el caso de la cintilla iliotibial se trata de un dolor que va desde la cadera hasta a rodilla.

Es más común en los corredores de distancias largas (1), ciclistas o los que de buenas a primeras aumentan en demasía la exigencia de su rutina en busca de mejores resultados.

También en los que tienden a entrenar sobre superficies muy irregulares en el que no puede haber una pisada o un agarre normal en la superficie.

Para las personas que corren a campo traviesa con pendientes muy pronunciadas o sobre terrenos muy fangosos también son muy propensas a que sufran de esta dolencia.

También es muy común que aparezca en las personas que corren a diario sobre superficies muy duras como el asfalto o no utilizan el calzado adecuado, por lo que no amortigua lo suficientemente bien todo el peso y con el paso del tiempo comienzan a aparecer las molestias.

 

Tratamiento para la rodilla del corredor

La buena noticia es que el síndrome de la cintilla iliotibial tiene un tratamiento que es muy fácil de seguir. Solo en casos muy extremos y en los que nunca se tomaron medidas para remediar la situación es que hay que operar, pero son casos muy raros.

Lo que sí es inevitable es tener que visitar a un especialista para que pueda hacer el diagnóstico correcto y no se estén confundiendo los síntomas con otro tipo de dolencias de los corredores, que tienen varias y la mayoría tiene que ver con la rodilla.

En cuanto al tratamiento a seguir es muy fácil de llevarlo al pie de la letra.

Se trata del famoso método RICE que consiste en reposo, hielo (4), compresión y elevación.

Esto debes hacerlo todos los días para que pueda tener el efecto deseado. Todo ello debe ir acompañado por la toma de ibuprofeno o algún otro antiinflamatorio, así como analgésicos, para que la combinación de ambos pueda ser mucho más efectiva y combata la dolencia.

Foto: Cortesía Pixabay

Incluso es recomendable que cada vez que termines de hacer tu rutina te coloques hielo en la rodilla para prevenir dolencias y sobre todo inflamaciones, que tienden a presentarse cuando la exigencia es muy alta.

Si  la molestia se debe a que realiza otros ejercicios donde debe flexionar constantemente la rodilla es momento de buscar  otra rutina.

Cuando el tratamiento del método RICE no funciona y sigues presentando los síntomas del síndrome de la cintilla iliotibial los especialistas recomiendan la inyección de corticoesteroides (4) para que de esta manera el dolor desaparezca.

Es muy importante que la persona que sufre de la cintilla iliotibial extienda los períodos de recuperación o descanso y tenga que rebajar los días de la semana que sale a trotar o correr.

De esta manera puede haber un descanso mucho más prolongado y la zona no sea tan exigida. Si  la molestia se debe a que realiza otros ejercicios donde debe flexionar constantemente la rodilla es el momento de buscar alguna otra rutina que no la exija tanto.

Dentro de la recuperación los especialistas recomiendan ejercicios de fisiatría para que haya un fortalecimiento (5) de la zona. Sobre todo de los músculos que cubren el tendón para que de esta manera no se presenten la dolencia.

Se trata de unos movimientos muy específicos y siempre bajo la supervisión de un especialista para que se realice de la forma correcta.

Si luego de cumplir con varios de estos tratamientos, el síndrome de la cintilla iliotibial sigue presente, ya será necesario recurrir a la cirugía (6) para corregir el problema.

 

Razones por las que se puede sufrir de la cintilla iliotibial

  • Calzado inadecuado
  • Aumento excesivo de rutina (4)
  • No hay un descanso adecuado
  • Correr en superficie muy dura o en subidas y bajadas muy pronunciadas
  • Mala mecánica en el ejercicio

Cuando decides iniciar una carrera como corredor debes tomar muchas precauciones. Tener el zapato adecuado es muy importante. Al igual que contar con unas plantillas que mejoren las pisadas y así no tengas una que sea irregular y que ocasionen daños no solo a la rodilla, sino al tobillo también.

No todos los zapatos deportivos sirven para trotar, caminar o correr, hay uno para cada uno de estos ejercicios.

Si eres un corredor de largas distancias más aún para que no te hagas daño.

cintilla iliotibial
Foto: Cortesía Pixabay

El no descansar adecuadamente es otra de las razones. Descansar es muy importante, tanto o más como hacer la rutina del día, no lo olvides, de esta forma lograrás evitar que te lastimes.

 

¿Cómo evitar el síndrome de la rodilla del corredor?

Si eres una persona asidua a los ejercicios, sobre todo a los que tienen que ver con carreras y no quieres comenzar a sufrir de la cintilla iliotibial es posible evitar que aparezca, pero no quiere decir que sea un método infalible.

Siempre es mejor prevenir.

Lo ideal es que antes de comenzar a correr hagas fortalecimiento de la zona. Realiza ejercicios específicos en el que se incluyan los muslos superiores así como el glúteo mayor.

Es importante proteger las rodillas con buenos músculos que la acompañen. Y para esto sin duda necesitarás un buen entrenamiento para piernas y glúteos.

Mientras más fuerte esté el músculo va a proteger mejor al ligamento que va desde la rodilla a la cadera.

Programa bien tus ejercicio y no pases a correr grandes distancias cuando no estás acostumbrado.

Hay que ir a poco a poco, los aumentos deben ser graduales no hacerlo todo tan rápido, luego es peor.

Cuando termines de correr siempre coloca hielo en las articulaciones y también sobre el muslo. Así como realizar bien el calentamiento antes y los estiramientos después de entrenar.

Ayudará a evitar cualquier tipo de lesiones.

No olvides hidratarte durante la rutina.

Ante cualquier dolor que tengas siempre acude a un especialista para que realice un diagnóstico y te aconseje.

 

Referencias

https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/2480/1/VIRGINIA%20G%C3%93MEZ%20VERDE%20TFG%20SBIT.pdf

2 http://www.cto-am.com/sfbit.htm

3 http://dspace.ceu.es/bitstream/10637/1534/1/pag127_34.pdf

https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/2480/1/VIRGINIA%20G%C3%93MEZ%20VERDE%20TFG%20SBIT.pdf

5 http://www.sermef-ejercicios.org/webprescriptor/bases/basesCientificasSBandaIliotibial.pdf

6 http://www.doctorlopezcapape.com/docs/David-Lopez-Capape–Rodilla-del-corredor.pdf

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