Esos benditos antojos

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La fabulosa Clementina nos sigue sorprendiendo con excelentes articulos, esta vez nos trae a través de su blog No te lo comas  un muy buen post donde aprenderás las cosas que podrías estar haciendo que desatan tus antojos. Así que toma nota para que reduzcas esos antojos al mínimo en esta época navideña.

Antojos tenemos todos. Y quien diga que no, creo que no tiene sangre en las venas. O quizás dice que no tiene pero si tiene antojitos encaletados (y no los dice). El hecho es que los antojos hacen que cualquier plan de dieta sea más difícil, porque estar comiendo brócoli cuando quieres es pan con queso, es bien difícil.

Y lo que pasa es que a veces hacemos cosas que hacen que esos antojos sean peores. Hábitos diarios que nos dejan con más ganas del pan con queso y más alejados del brócoli. Aquí te dejo tres cositas que hacemos que pueden desencadenar en más antojos en vez de calmar al monstruo come galletas que vive en ti.

No comer desayuno: Ahora hay gente que dice que el desayuno no es tan importante y que hasta queman más grasas con ayunos prolongados. Para mí esto es terrible porque siempre pasa esto: Si me salto el desayuno, algo malo va a pasar. No sólo que voy a cargar un mal humor de perros, sino que mi cerebro seguramente no va a procesar las ideas de “comer bien” y va entrar en modo “come lo que sea”. Esto es, la galleta que alguien deja mal parada, el pedazo de chocolate, el dulcito que viste en la pastelería que pasaste. Porque tu cerebro con hambre no va a hacer ninguna buena elección. Lo que va a querer es comida y por el bajón de azúcar, seguramente más dulce va a pedir tu cuerpo.

No sustituyes: Esto es lo que pasa con los antojos, cuando no son de hambre pareja, son momentáneos. Y así jures por tu madre que estas muríendote por un pedazo de chocolate o algo “dulce”, con sustituciones inteligentes puedes pelear ese antojo. Una fruta cuando te ataca el diente dulcero, un poco de maní cuando quieras algo salado. Y si, los antojos son muy mentales y por eso debes controlarlos como son y no dejar que ellos ganen.

Y hablando de que ganen…: Si, el antojo es un juego muy mental, y por eso muchas veces pensamos en que “queremos algo” sin poner el dedo donde es en realidad. Y ese algo quizás no tiene que ver con alimentación y más con ansiedad y cómo te estás sintiendo. Cuando tengas un antojo piensa qué está pasando a tu alrededor: Si estás nervioso, ansioso, esperando algo. Toma agua y analiza la emoción y no te centres en buscar “algo” para comer.


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